Gerónimo Ramos y Dionicio “Nicho” Bautista, orgullo de la alfarería de Tonalá
El talento, la tradición y el fuego del barro volvieron a encender el reconocimiento nacional en la edición número 48 del Premio Nacional de la Cerámica, celebrada en el emblemático Centro Cultural El Refugio. En esta edición, dos grandes exponentes de la alfarería tonalteca fueron reconocidos por su excelencia: Gerónimo Ramos y Dionicio “Nicho” Bautista.
Con una participación récord de 912 piezas provenientes de toda la República Mexicana, el Premio Nacional de la Cerámica se consolidó como el máximo galardón que distingue a quienes preservan y dignifican las técnicas tradicionales de este arte.

El maestro Gerónimo Ramos, originario de Tonalá, recibió el Premio Ángel Carranza a la Trayectoria, en reconocimiento a una vida dedicada a la alfarería, al dominio del barro bruñido y a la transmisión generacional del conocimiento artesanal. Su trabajo es un testimonio vivo de la técnica, la estética popular y el compromiso con el patrimonio cultural de México.

A su vez, el también tonalteca Dionicio “Nicho” Bautista fue galardonado con una Mención Honorífica en la categoría de Alfarería Vidriada sin Plomo, técnica que preserva la belleza y tradición de la cerámica sin comprometer la salud pública. Su obra, fiel a las raíces de Tonalá, destacó por su impecable ejecución técnica y su compromiso con el uso responsable de materiales.
Durante el evento estuvo presente el director del Instituto Tonalteca de la Artesanía (Itonar), Saúl Curiel, quien acompañó a los artesanos galardonados y reiteró el respaldo institucional a quienes representan con orgullo al municipio. Esta premiación, añadió, es también un preludio a la próxima edición del certamen que se celebrará en Tonalá.
Además de la ceremonia, el Premio Nacional de la Cerámica 2025 ofrece la Expo Venta Artesanal, que se realiza del 26 de julio al 3 de agosto en el mismo recinto. Una oportunidad única para adquirir piezas originales, elaboradas con el alma y el corazón de manos maestras.
Desde Tonalá, cuna del barro y del fuego, se celebra con orgullo a estos grandes artistas cuya obra no solo enriquece el panorama artístico nacional, sino que fortalece la identidad de un pueblo que ha hecho del barro su legado más profundo.
